Reinvención de empresa genera más de 300 empleos en Poás de Alajuela.

Se trata de la empresa Mar de Urano, dedicada a la confección de trajes de baño y que se ubica en Poás de Alajuela. Esta empresa cambió la producción a mascarillas a raíz del COVID-19, creando empleos para 300 costarricenses.


Después del cierre del mercado principal de la compañía, muchos de los empleados quedaron sin trabajo. Al trasladar la producción a mascarillas, la marca no solo pudo mantener a su fuerza laboral anterior de 5 empleados, sino que también creó mayores oportunidades de trabajo, que ahora llegan a más de 300 familias.


Gracias al trabajo realizado previamente con Mar de Urano y los contactos que lograron, crearon una alianza estratégica entre emprendedores de Costa Rica y de Estados Unidos para ser parte de REMASK America, esto hizo posible la exportación y abastecer las necesidades de mascarillas de empresas como: Kraft Heinz, Google, Toyota y ThyssenKrupp.


Remask America está compuesto por profesionales cuyos antecedentes eclécticos incluyen emprendimiento, cumplimiento normativo, consultoría, marketing digital y desarrollo de software, entre otros.


Estoy sorprendido por el impulso y el esfuerzo del equipo. Es realmente increíble ver la energía y el corazón detrás de este proyecto de profesionales tan brillantes«, destacó Chad Cazel, fundador de Remask America.


Por su parte, Karen Elizondo, fundadora de Mar de Urano, explicó cómo esta unión les permitió sostenerse y crear más oportunidades. “Somos una red de empleabilidad para 300 costarricenses que se desempeñan en talleres caseros, corte, transporte y otras funciones que nos permitieron lograr una capacidad de producción de 250 000 mascarillas. Hemos logramos dar estabilidad financiera en momentos de crisis a más de 300 familias en todo el territorio nacional”.
«Nuestro producto 100% costarricense está creando un impacto multinacional. El tejido se produce en una empresa textil nacional, donde nuestros transportistas lo recogen, lo llevan a los talleres para cortarlo y luego lo distribuyen a todos los pequeños talleres donde nuestras costureras expertas cosen las mascarillas» agregó Elizondo.


Los cobertores faciales son de alta calidad, hechos a mano, de bajo costo, con doble capa 100% en algodón, ergonómicos, lavables.